La consultora alicantina que impulsa la profesionalización de la hostelería

Talento Rodado se ha consolidado como un punto de apoyo para restaurantes y hoteles que buscan estabilidad en sus equipos

En un sector marcado por la rotación constante y la dificultar para retener talento, la provincia de Alicante ha encontrado en Talento Rodado un aliado estratégico para afrontar uno de sus mayores retos: la gestión del personal. Desde la Vega Baja hasta la Marina Alta -y con presencia también en Murcia y Valencia- esta consultora se ha consolidado como un punto de apoyo para restaurantes y hoteles que buscan estabilidad en sus equipos.

En lo que va de 2025, la firma ha participado en más de quinientos procesos de selección. Su papel no se limita a presentar candidatos: acompaña a los negocios durante la contratación, ofrece seguimiento posterior y se implica directamente en la resolución de incidencias. «El sector ha cambiado y ya no basta con la experiencia. Ahora importa cómo se gestionan las personas», explica su fundador, Daniel Rodado.

Talento Rodado combina la selección de personal con asesoramiento laboral, organización interna y apoyo jurídico especializado en hostelería. La clave, asegura, está en adaptarse a los horarios y necesidades reales de un sector que vive al ritmo de los turnos, los festivos y las temporadas turísticas.

Con más de un centenar de restaurantes en cartera, la consultora se ha integrado en el tejido hostelero de la provincia, actuando como puente entre empresarios y trabajadores. Su trabajo busca equilibrar la demanda constante de mano de obra con la mejora de las condiciones y la profesionalización de un sector fundamental para la economía alicantina.

Más de 90.000 puestos de trabajo

generados por la hostelería en la provincia de Alicante

De hecho, solo en 2024 generó más de 90.000 puestos de trabajo directos en la provincia, según datos del Ministerio de Trabajo. Con un turismo que supera los 15 millones de pernoctaciones anuales y un calendario de actividad que ya apenas distingue temporada baja, la necesidad de estructuras estables de recursos humanos se ha vuelto clave para mantener el nivel de servicio.

En ese escenario, iniciativas como la de Talento Rodado reflejan una tendencia cada vez más extendida en la Costa Blanca: la profesionalización de un sector que, más allá de la cocina y la barra, depende cada día más de la gestión del talento.